Una gorra de denim lavado que ya viene con ese desgaste vivido, como si la hubieras usado mil veces. El algodón puro la hace fresca y cómoda incluso en días largos al sol. Las roturas le suman carácter sin esfuerzo, y el bordado Rusty en el frente marca presencia justa. El cierre trasero ajustable te da un calce personalizado que no aprieta ni se mueve. Combinala con una remera oversize y jean o con un vestido para romper lo esperado. Tiene esa onda descontracturada que levanta cualquier look sin intentarlo.